viernes, 9 de agosto de 2013

Envejecimiento Del Profesor Universitario



  
La vejez es la última fase del ciclo de vida y supone un cierto deterioro en las funciones del cuerpo causadas por fallas en las funciones fisiológicas a nivel celular. Sin embargo, no hay una edad exacta para determinar cuándo inicia la vejez ya que es un proceso gradual que no se presenta de la misma manera en todos los seres humanos, además de que el proceso se ve afectado por variables relacionadas con la calidad de vida de los individuos. En términos generales la evidencia sugiere que a partir de los 50 años inicia el declive en la producción de los trabajadores, especialmente en actividades laborales que requieren de velocidad perceptual (por ejemplo los profesores de la Escuela de Educación Física) y solución de problemas, mientras que en las carreras que demandan experiencia y habilidades verbales la productividad puede prolongarse durante más años.  Según puedo observar, los profesores mayores de 50 años tienen un fuerte compromiso, especialmente en las actividades de enseñanza, aunque también en investigación, por lo que parecería que la producción no disminuye con el paso de los años. En las últimas etapas del ciclo de vida, sobre todo a partir de los 50 años, los profesores que permanecen en la Universidad de Panamá pueden experimentar profundos cambios en sus vidas, redefiniendo sus valores, metas y prioridades, pero esto no significa necesariamente la disminución en su productividad. La preocupación por el progresivo envejecimiento del profesorado universitario y las repercusiones negativas que puede tener para la investigación.
 

jueves, 8 de agosto de 2013

Antecedentes del Profesorado Universitario:

                                         



                                        
El registro histórico sobre el profesor universitario no ha sido muy abundante y además se observan marcadas diferencias entre los autores. Hay consenso en la literatura consultada sobre el papel fundamental que han tenido los profesores (maestros, doctores, regentes, cualquiera sea la denominación que han tenido a través de la historia de la universidad) habiendo sido considerados por algunos autores como el “corazón”, el “alma” de esta institución, pues sin ellos la universidad no existiría. Un elemento que caracteriza a los profesores universitarios a lo largo de la historia, es la necesidad de un título para ejercer la docencia. Así, desde las primeras universidades europeas, la adquisición del título de “maestro” estaba supeditada a que el candidato pasara por un proceso que culminaba en un examen público. En cuanto al pago y la forma de salario de los profesores, ha habido algunas diferencias en las primeras universidades, que se consideraban privadas, pues los profesores vivían de los pagos de los estudiantes.

Envejecimiento, productividad y sistemas de jubilación en el medio académico.



Desde finales del siglo pasado, la demografía ha llamado la atención sobre el paulatino envejecimiento de la población mundial y sus posibles efectos para las sociedades contemporáneas. Con respecto a los profesores universitarios sucede algo similar a lo descrito. Los profesores empiezan a envejecer y los sistemas de pensiones y jubilaciones no son del todo satisfactorios. El envejecimiento aún no es un problema mayor, ya que el promedio de edad de los profesores activos es de 45 a 60 años y, sólo una proporción pequeña  tiene más de 65.  Pero este análisis va más allá y encuentra que el retiro  entre quienes cumplen con los requisitos legales para la jubilación, son unos pocos. El retiro laboral está determinado de manera importante por el nivel de ingresos y el sistema de seguridad social al que se pertenece o se acostumbró el docente durante sus años de servicio. Las condiciones económicas que ofrecen los sistemas de pensiones, sobre todo las otorgadas por la C.S.S, representan pérdidas sustanciales en las percepciones económicas o de ingresos. Sin embargo, no ha existido mucho relevo generacional en cuanto a docencia universitaria, y de no modificarse esto, en un futuro cercano las Universidades de Panamá podrían estar pobladas preferentemente por académicos con un promedio de edad arriba de los 55 años. Suponiendo que este escenario llegara a concretarse, conviene preguntarse cuáles serían los efectos para las instituciones de educación superior.

Según puedo observar, los profesores mayores de 50 años tienen un fuerte compromiso, especialmente en las actividades de enseñanza, aunque también en investigación, por lo que parecería que la producción no disminuye con el paso de los años.  Una buena pregunta pienso que sería,  ¿cuáles son los factores asociados con la vitalidad académica? Uno de ellos pudiera ser la edad. En las últimas etapas del ciclo de vida, sobre todo a partir de los 50 años, los profesores que permanecen en la Universidad de Panamá pueden experimentar profundos cambios en sus vidas, redefiniendo sus valores, metas y prioridades, pero esto no significa necesariamente la disminución en su productividad, especialmente en las actividades de la enseñanza en cuanto a lo intelectual.

martes, 6 de agosto de 2013

Retiro del Profesorado Universitario:


 

El consejo general universitario  de la Universidad de Panamá, aprobó el 15 de diciembre del 2011 que los profesores con 75 años de edad, sean separados del cargo al concluir el año académico. La facultad de Economía aprobó que aquellos profesores de excepcionales méritos académicos que gocen de salud física y mental y por necesidad de servicio, podrán ser contratados como profesores eméritos. Los profesores que imparten clases en la Universidad de Panamá (UP) cuya edad sea de 75 años, pasarán al retiro, de acuerdo con el plan que en ese sentido ha comenzado a aplicar la primera casa de estudio. El promedio de edad de los profesores en la universidad debe ser de 55 a 60 años.   

 

Referencias:                                                                                                            

Página web: Prólogo de María Cristina Sandoval                                                                       Academia Nacional de Educación Buenos Aires, Zweig, S (1971).                                                    Coronel, José Jorge.

La producción académica y el factor edad


   
 Con la puesta en marcha de los programas de política pública para evaluar la educación superior en las Universidades, la producción académica y su calidad cobraron especial importancia. Pese a la abundancia y persistencia de estos programas, que van de la evaluación al desempeño docente hasta el fomento a la producción científica, pasando por la evaluación de estudiantes y programas escolares, aún no hay un claro acuerdo para medir la producción académica en un sentido amplio, aunque conviene mencionar que en el caso de los productos científicos lo más aceptado es observarlos a través de las publicaciones y citas, tal y como lo realiza el Centro de Investigación.

Pero más allá de los resultados en los programas, importa explorar las características de los académicos que participan en ello. De esta manera, en términos de percepciones económicas, la jubilación no parece ser una buena decisión, de ahí que este factor opere con fuerza para postergar el retiro laboral. Y si a esto se agrega que la jubilación comporta la pérdida del seguro de gastos médicos mayores, las condiciones para el retiro son aún más desalentadoras. Realice un pequeño estudio con profesores de la Escuela de Educación Física con más de 65 años de edad que están por cumplir  con las exigencias legales para su jubilación. Para la mayoría de estos profesores el retiro laboral no figura entre sus proyectos de vida, sobre todo, como era de esperarse, por la merma en las percepciones económicas, pero también porque declaran que su vida está enlazada a la profesión académica, aunque sólo sea en su versión de docencia.

Campus que envejecen:


   

 En los últimos años, la Universidad de Panamá comenzó a preocuparse por el cambio generacional de su profesorado e iniciaron planes de jubilación anticipada. Los responsables tenían mucho cuidado de que no pareciera que rechazaban la experiencia y la sabiduría de los mayores, pero les preocupaba que se estuviera produciendo una especie de tapón generacional. El equilibrio entre la experiencia y la renovación nunca ha sido fácil. Mientras algunos defienden con uñas y dientes que el trabajo intelectual no tiene edad, otros reclaman la necesidad de la frescura que aportan los jóvenes, sobre todo en mitad de un proceso de cambio como el que afronta la Universidad de Panamá en estos momentos. En la actualidad, el envejecimiento de los profesores en la universidad de Panamá no representa un problema mayor. Sin embargo, en diez años más un número considerable de profesores arribará a su séptima  década de vida; para 2017, poco menos de mil tendrán 60 o más años de edad, sobre todo los de jornada completa. Si a ello se agrega que las condiciones para el retiro laboral conllevan pérdidas significativas en los ingresos que desalientan la jubilación, se podrían esperar diversos efectos para la Universidad. Por una parte, con base en la información analizada, es probable que este numeroso conjunto de profesores disminuya sensiblemente el ritmo de su producción, sobre todo en la generación de conocimiento nuevo. Por otro lado, resulta probable que los maduros experimenten un deterioro en su salud que les impida una dedicación plena al trabajo académico.

También podrían agudizarse las diferencias entre las imágenes de profesión académica: de un lado, una diversificada en los frentes de enseñanza, investigación y extensión pero representada por un reducido número de profesores; de otro lado, una concentrada en la transmisión de conocimientos y cultivada por un nutrido número de profesores maduros. Finalmente, podría haber un escenario institucional menos desalentador, sobre todo si se continúa con el ritmo de incorporación de jóvenes académicos, aunque eso no evitaría el paso de los años en una parte importante de la planta académica. Pero más allá de los posibles efectos institucionales, se encuentra el derecho de los académicos a vivir la vejez decorosamente, ya que fueron ellos los que sostuvieron durante décadas a la institución, derecho que no parecería alcanzarse dadas las actuales condiciones ofrecidas por el sistema de pensiones y jubilaciones.

Definición de Envejecimiento Humano


 
                                                                              María Del C. Chanis                              
                                                                              josemariachanisagrazal@gmail.com
  

  El envejecimiento o senescencia es el conjunto de modificaciones morfológicas y fisiológicas que aparecen como consecuencia de la acción del tiempo sobre los seres vivos, que supone una disminución de la capacidad de adaptación en cada uno de los órganos, aparatos y sistemas. El envejecimiento de los organismos principalmente el nuestro como especie humana, ha sido motivo de preocupación desde hace años. Nuestra esperanza de vida ha aumentado significativamente en los últimos tiempos. El envejecimiento de la población puede considerarse un éxito de los políticos de salud pública y del desarrollo socioeconómico, aunque también es un reto para la sociedad ya que debe adaptarse a una nueva realidad.
Con el envejecimiento comienza una serie de procesos de deterioro paulatino de órganos y sus funciones asociados. Muchas enfermedades como ciertos tipos de demencia, enfermedades articulares, cardíacas y algunos tipos de cáncer han sido asociados al proceso de envejecimiento. En la actualidad el índice empleado para definir el envejecimiento es la edad cronológica de 65 años y más. Envejecer es solo la fortuna de vivir más tiempo, no es decadencia, sino un cambio de ritmo de ritmo en la vida. En la vejez se recogen los frutos de lo aprendido y experimentado, de lo realizado y conseguido, de lo sufrido y soportado.

Introducción


 

En este escrito examino la etapa en que se presenta el  envejecimiento del ser humano, y por ende el envejecimiento del profesorado universitario que dio sus inicios en el año 1749, época colonial, en la Universidad de Panamá, que en aquellos años llevaba el nombre de La Real y Pontificia Universidad de San Javier, cuyo primer Rector fue el sacerdote Jesuita, el Padre Hernando de Cavero. Durante la última década, las autoridades de la Universidad  de Panamá han venido observando que los profesores universitarios, usualmente mantienen una edad cercana a los 70 años. Por ejemplo, en la Escuela de Educación Física, desde el momento de su establecimiento, los profesores han sido los mismos hasta finales de la década de los 90, en donde muchos se retiraron por enfermedad y algunos tenían más de 75 años. Algo parecido  ocurre en otras escuelas y facultades. Por esta razón, mi propósito principal en este escrito, consiste en analizar el envejecimiento de los profesores universitarios y  las repercusiones de su retiro de la institución. Para elaborar el escrito he utilizado fuentes bibliográficas obtenidas por la Internet y he entrevistado a un profesor del Departamento de la Escuela de Educación Física.

 En el análisis biográfico de la persona consultada se destacan múltiples aspectos, personales y sociales, que influyen en el desarrollo de actividades productivas en esta etapa de la vida: las trayectorias y saberes laborales, necesidades ocupacionales, significados del trabajo, motivaciones, oportunidades y recursos sociales disponibles. El profesor de Educación Física fue entrevistado en su facultad a la hora del almuerzo 1:00 p.m. del día sábado 3 de agosto del 2013.He organizado el escrito en ocho secciones principales: (a) Definición de Envejecimiento Humano; (b) Antecedentes del Profesorado Universitario; (c) Envejecimiento del Profesorado Universitario; (d) Campus que Envejecen; (e)  La Productividad académica y el Factor Edad; (f)Envejecimiento productividad y sistemas de jubilación en el medio académico; (g ) Retiro del Profesorado Universitario;        (h) Referencias. Paso a examinar el primer aspecto.