Con
la puesta en marcha de los programas de política pública para evaluar la
educación superior en las Universidades, la producción académica y su calidad
cobraron especial importancia. Pese a la abundancia y persistencia de estos
programas, que van de la evaluación al desempeño docente hasta el fomento a la
producción científica, pasando por la evaluación de estudiantes y programas
escolares, aún no hay un claro acuerdo para medir la producción académica en un
sentido amplio, aunque conviene mencionar que en el caso de los productos
científicos lo más aceptado es observarlos a través de las publicaciones y
citas, tal y como lo realiza el Centro de Investigación.
Pero más allá de los resultados en los programas,
importa explorar las características de los académicos que participan en ello.
De esta manera, en términos de percepciones económicas, la jubilación no parece
ser una buena decisión, de ahí que este factor opere con fuerza para postergar
el retiro laboral. Y si a esto se agrega que la jubilación comporta la pérdida
del seguro de gastos médicos mayores, las condiciones para el retiro son aún
más desalentadoras. Realice un pequeño estudio con profesores de la Escuela de
Educación Física con más de 65 años de edad que están por cumplir con las exigencias legales para su
jubilación. Para la mayoría de estos profesores el retiro laboral no figura
entre sus proyectos de vida, sobre todo, como era de esperarse, por la merma en
las percepciones económicas, pero también porque declaran que su vida está
enlazada a la profesión académica, aunque sólo sea en su versión de docencia.
Pero, cada día envejecemos, cronológicamente, y somos más susceptibles de enfermedades, accidentes, etc.
ResponderEliminarIdelfonso
Pero lo más importante es el estado de ánimo en que se encuentre la persona, esto hace que sea más llevadera cualquiera que sea la enfermedad, al envejecer los docentes se deprimen cuando salen del sistema y es un ingrediente más a su enfermedad.
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