Desde finales del siglo pasado, la demografía ha
llamado la atención sobre el paulatino envejecimiento de la población mundial y
sus posibles efectos para las sociedades contemporáneas. Con respecto a los
profesores universitarios sucede algo similar a lo descrito. Los profesores
empiezan a envejecer y los sistemas de pensiones y jubilaciones no son del todo
satisfactorios. El envejecimiento aún no es un problema mayor, ya que el
promedio de edad de los profesores activos es de 45 a 60 años y, sólo una
proporción pequeña tiene más de 65. Pero este análisis va más allá y encuentra que
el retiro entre quienes cumplen con los
requisitos legales para la jubilación, son unos pocos. El retiro laboral está
determinado de manera importante por el nivel de ingresos y el sistema de
seguridad social al que se pertenece o se acostumbró el docente durante sus
años de servicio. Las condiciones económicas que ofrecen los sistemas de
pensiones, sobre todo las otorgadas por la C.S.S, representan pérdidas
sustanciales en las percepciones económicas o de ingresos. Sin embargo, no ha
existido mucho relevo generacional en cuanto a docencia universitaria, y de no
modificarse esto, en un futuro cercano las Universidades de Panamá podrían
estar pobladas preferentemente por académicos con un promedio de edad arriba de
los 55 años. Suponiendo que este escenario llegara a concretarse, conviene
preguntarse cuáles serían los efectos para las instituciones de educación
superior.
Según puedo observar, los profesores mayores de 50
años tienen un fuerte compromiso, especialmente en las actividades de
enseñanza, aunque también en investigación, por lo que parecería que la
producción no disminuye con el paso de los años. Una buena pregunta pienso que sería, ¿cuáles son los factores asociados con la
vitalidad académica? Uno de ellos pudiera ser la edad. En las últimas etapas
del ciclo de vida, sobre todo a partir de los 50 años, los profesores que
permanecen en la Universidad de Panamá pueden experimentar profundos cambios en
sus vidas, redefiniendo sus valores, metas y prioridades, pero esto no
significa necesariamente la disminución en su productividad, especialmente en
las actividades de la enseñanza en cuanto a lo intelectual.
¿Vitalidad académica?
ResponderEliminar¿Alcanzará el salario para vivir cómodamente cuando se jubile?
Idelfonso
Profesor: Pienso que económicamente el docente no es bien remunerado, mucho menos con una jubilación. Es por ello que el docente tiene que tratar de nivelar sus gastos para mejorar la calidad de vida al menos un par de años más. Es allí el planteamiento que hacen los miembros de la Facultad de Economía que establecen que aquellos profesores con méritos tienen la oportunidad de volver a trabajar. Muy acertada pienso la decisión ya que se benefician ambas partes.
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